Así lo demuestran estudios realizados por Michelin y Continental: El reesculturado de un neumático puede ahorrar hasta 0,5 litros de combustible cada 100 km. Este ahorro es especialmente notable en los camiones. Si un camión con semirremolque consume una media de 30 litros cada 100 km, ahorra tres litros con seis neumáticos reesculturados en los ejes de arrastre. Además, se pueden evitar hasta 650 kg de emisiones de CO2 perjudiciales para el clima por neumático. Además, la prolongación de la vida útil de los neumáticos supone un ahorro potencial de materias primas en la producción de neumáticos. El único problema es que el reesculturado manual de los neumáticos es físicamente exigente y requiere la máxima concentración. Por ello, Bear Machines GmbH de Heek está desarrollando una máquina semiautomática que se encarga de este trabajo. Durante la construcción de la máquina, la empresa se enfrentó al reto de encontrar cables flexibles y plegables para los motores, así como una guía que ocupara poco espacio para la manguera y el cable. Los cables convencionales resultaron inadecuados y no cumplían los requisitos necesarios.