Los robots colaborativos están diseñados diseñados para trabajar junto a humanos en un entorno de trabajo compartido. Su tecnología de parada permite el trabajo conjunto sin necesidad barreras físicas o jaulas de seguridad.
Las aplicaciones más frecuentes en las que encontramos robots colaborativos son: ensamblaje, soldadura, pintura, paletización, embalaje, manipulación de materiales, inspección y muchos otros ejemplos de automatización industrial.
La normativa sobre robots colaborativos varía según el país y la región, pero en general se requiere que cumplan con ciertos requisitos de seguridad y que se sometan a pruebas de certificación. El igus ReBeL se somete al estudio de certificación cobot según ISO TS15066 2017:4.